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Semillas, variedades del Cannabis y germinación

Semillas

Variedades del cannabis

El Cannabis está clasificado tanto a nivel técnico como legal e independientemente de su origen cómo Cannabis Sativa. Aunque por otra parte también encontramos otra clasificación más especifica que nos separa el Cannabis cómo Sativa, Índica y Ruderalis, ya que cada una de estas variedades posee diferentes patrones de crecimiento, floración, olor, aspecto, sabor y demás.

De la misma manera nos pasa con las semillas propias del Cannabis, en las cuales también encontramos grandes diferencias en su aspecto, tamaño y color. Desde hace años la cultura canábica ha ido creciendo sin parar, y con esto se ha producido un crecimiento progresivo de bancos de semillas y venta de estas a nivel mundial generando multitud de variedades y genéticas para todos los gustos y colores. Normalmente la mayoría de variedades con cruces entre las variedades C.Sativa, Índica y Ruderalis, aunque también aún se conservan algunas variedades puras.

En nuestra web podrás encontrar multitud de los mejores bancos de semillas internacionales y entretenerte a encontrar aquellas variedades que te apetezca probar y degustar.

Semillas y germinación

Dentro de la semilla encontramos todas las características genéticas de la planta. Son resultado de la propagación sexual y contienen los genes de cada progenitor madre y padre, aunque también podemos encontrar el hermafroditismo, dónde la planta produce ambos tipos de flores en el mismo individuo. Los genes que porte cada planta determinaran su tamaño, su producción de raíces, flores, resistencia a plagas y enfermedades y producción de resina entre otros factores.

Es esencial tener unos progenitores sanos y fuertes, para que en sus semillas resultantes nos aporten lo mejor de sí. Es importante no tener mucho tiempo guardadas unas semillas (no más de un año) ya que esto repercutirá en un porcentaje de éxito de germinación menor y tardarán más en brotar. Por otro lado, una semilla fresca, fuerte y vigorosa inicia el crecimiento de manera más rápida.

La cáscara de la semilla nunca está sellada del todo en algunas semillas, esto provoca que pueda penetrar en ella el aire y la humedad, provocando a su vez que la concentración hormonal en ella disminuya y tengamos semillas mucho menos viables. Unas semillas inmaduras o en mal estado, las podremos encontrar observando que son de color blanco, frágiles o que con una ligera presión con dos dedos acaben quebrando. Las semillas maduras son resistentes, de color entre castaño claro y marrón oscuro y se pueden observar en ellas moteados o pintas oscuras. Por otra parte las blandas o pálidas, son las que germinaran mal, y seguramente producirán plantas enfermas.

Las semillas del Cannabis sólo necesitan agua, calor y aire para germinar. Se ha hablado mucho sobre la germinación de semillas en general, relacionando este hecho con las fases lunares. Hay quién dice que es mejor plantar en luna nueva y otros dicen que es mejor hacerlo cuando está llena. No está demostrada la influencia de la luna al germinar una semilla en lo que es el cultivo interior.
El hecho de que el medio esté tibio ayudará a la germinación. Se debe insistir en el hecho de que las semillas deben ser de calidad garantizada para conseguir el mejor resultado, pues el trabajo que se emplea y el dinero invertido es el mismo para una semilla mala que para una buena, mientras que los resultados son bien distintos.

Se pueden enterrar las semillas directamente en la tierra, regar a continuación y esperar a que salgan. Este sistema dependerá mucho de la suerte. Se recomienda poner las semillas en un vaso de agua tibia (añadir unas gotas de agua oxigenada para que se oxigene un poco más y evitar que se pudra el agua). Al cabo de un día las semillas se hundirán, las que no lo hagan seguramente no germinarán por no haber tenido una carcasa sellada en buen estado.
Al cabo de unos días las semillas sanas se abrirán y dejarán asomar una punta blanca, la raíz. No conviene dejar asomar mucho la raíz. En ese momento conviene cogerlas y enterrarlas en nuestros semilleros ya sean de lana de roca, fibra de coco o tierra entre 1-1'5 cm de profundidad y cubrirlas suavemente. Regar a continuación, pero nunca demasiado. El punto exacto de agua sería mantener el medio húmedo, pero no encharcado, un sistema de goteo es un buen sistema de riego sin excesos.
Otra forma de provocar que se abran y asome la raíz sería poner las semillas sobre una servilleta de papel de cocina húmedo en un plato, aunque si éste contiene mucha celulosa. Ésta puede quedar pegada a la raíz y dañarla al extraerla para el trasplante. No será necesario que tengan luz hasta que no broten, en ese momento, será indispensable.
Nunca se debe dejar encharcar el medio, se pudrirían, al igual que no es conveniente que el medio sea demasiado poroso ni demasiado abonado. Actualmente en el mercado tenemos variedad de semilleros y esquejeros muy sencillos y económicos que nos permiten germinar muchas semillas o propagar esquejes en poco espacio, provienen de una campana transparente para paso de luz, pero poder así mantener mejor la humedad y temperatura del medio. Vienen también con jiffys de fibra de coco o tacos de lana de roca prácticos para coger la semilla e introducirla ya en ellos y regar. También se pueden poner en ellos tiestos pequeños de plástico con agujeros para desagüe si se quiere hacer con tierra. Se puede también germinar en la maceta definitiva si se desea, ahorra trabajo, aunque no es lo mejor para conseguir un máximo desarrollo radicular en el mismo tiempo.

Puedes echar un vistazo a nuestra web Xtremegrow.com dónde encontraras los mejores materiales y accesorios para poder germinar tus semillas.

Respecto al sexo de una planta no se puede conocer éste hasta que no aparecen las primeras flores, cosa que ocurre cuando el proceso ya está avanzado, finales de la fase de crecimiento y es peligroso por la producción de polen en los machos si no los queremos.
Si queremos asegurarnos, debemos comprar directamente semillas feminizadas que nos garantizaran un resulta total de plantas hembras. Sin embargo, con semillas regulares corremos el riesgo de que nos salga algún macho que habría que detectar e eliminar para no estropear el resto de la plantación, sin embargo, si se quiere realizar una selección propia o sacar de toda la germinación las hembras resultantes, estas siempre serán algunas muy potentes y fuertes si las queremos utilizar para madres y extraer clones perfectos o realizar una cosecha con unas hembras espectaculares. La proporción de machos y hembras normalmente suele ser en el paquete de 1: 1.
El sexo ya viene determinado en el código genético de la semilla, pero los factores que permiten su germinación son a veces un misterio, parece que una semilla sepa si tiene otra plantada al lado.
Las semillas pueden ser plantadas nada más ser recogidas. También se pueden conservar durante mucho tiempo, incluso años, pero deben envasarse bien secas y a salvo de la luz o de fuentes de calor, y si es posible al vacío, sino lo mejor es no aguantarlas más de un año. La edad afectará a la germinación, así como pueden experimentar una pérdida de vigor y producción final de flores.

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